La teoría de la relatividad de la innovación y el emprendimiento - Apremy

La teoría de la relatividad de la innovación y el emprendimiento

¿Te has preguntado qué hace que una idea sea innovadora? ¿Cómo se determina si una idea de negocio es buena o mala?

En mi andar emprendedor he ido compartiendo lo que voy aprendiendo (de manera pragmática con la ayuda de increíbles teorías) para que otros se beneficien de lo que he aprendido.

Gracias a eso, he podido colaborar con múltiples programas de apoyo al emprendedor desde agencias gubernamentales, universidades, incubadoras y aceleradoras. He tenido la fortuna de conocer a miles de emprendedores por múltiples países que en su día a día luchan por salir adelante como yo.

Esto me ha puesto en la situación de evaluar proyectos emprendedores como jurado o mentor en innumerables ocasiones.

Siempre me ha parecido una súper enriquecedora experiencia porque cada vez aprendes y conoces gente nueva, sin embargo, siempre hay un componente incómodo. Me incomoda el hecho que mi punto de vista y opinión es altamente subjetivo para evaluar un proyecto emprendedor y no me gusta que esto determine el futuro de un emprendedor o equipo emprendedor.

¿Cómo puedo yo determinar si una idea de negocio es buena o mala o si es o no innovadora?

¿Quién soy yo para determinarlo? Nadie. Ni yo ni nadie podemos ver o predecir el futuro. En mi manera de ver las cosas y basado en lo que he visto, lo único que determina si una idea es buena o mala es la ejecución de la misma.

Es por eso que Paul Graham o Sam Altman de Y Combinator dicen que los grandes casos de éxito (Ejemplo: www.AirBnB.com) en sus inicios parecían ideas terribles. Pero la ejecución impecable de los fundadores hizo que se convirtieran en los titanes que son hoy.

Otra cosa que me he dado cuenta al emprender es que los emprendedores gracias a nuestro gran ego, tendemos a ver el mundo solo desde nuestra perspectiva. Y se nos olvida que la perspectiva más importante de todas es la de quien paga, es decir, de nuestros clientes.

Por otro lado, pensando en la Teoría de la Relatividad de Einstein, dice que “No existe un tiempo absoluto sino que transcurre de manera distinta para observadores ubicados en distintos sistemas de referencia” Ver video. Creo que lo mismo debemos de tener en cuenta respecto a una idea de negocio.

Si yo, como jurado determinando si una idea de negocio es buena o mala, no encajo en el segmento de clientes que esa idea de negocio plantea, entonces mi opinión y punto de vista son irrelevantes. El punto de vista que realmente importa es el del segmento de clientes que la idea de negocio plantea atacar, ya que, es quien paga y está claro que “sin clientes no hay ventas y sin ventas no hay empresa”.

“sin clientes no hay ventas y sin ventas no hay empresa”

Aquí es donde también propongo dejar de hablar de ideas de negocio. Una idea la podemos definir como “la representación mental de algo”. Propongo que hablemos en lenguaje más técnico y mejor hablemos de modelos de negocio. Un modelo de negocio ya sea compuesto por supuestos e hipótesis o compuesto por hechos reales y evidencias, nos permite reducir esa peligrosa subjetividad y relatividad. Nos permite ver las cosas de manera más objetiva.

La evidencia máxima de que un modelo de negocio comienza a ir por buen camino es que los clientes estén dispuestos a pagar por la propuesta de valor del modelo de negocio. AirBnB fue rechazado por innumerables inversionistas altamente reconocidos porque ellos decían “yo nunca pagaría por hospedarme en casa de perfectos extraños”. Fueron los primeros clientes o early adopters dispuestos a pagar por quedarse en una cama de aire en la casa de perfectos extraños los que determinaron que AirBnB iba por buen camino. Esa evidencia inobjetable y objetiva que obtuvieron como resultado de sus experimentos con sus clientes es lo que fue determinando el éxito de AirBnB o lo que convirtió esa terrible idea en una idea increíble.

Lo mismo sucede con la Innovación. Se suele pensar que la innovación es crear algo nuevo. Así como con lo bueno o malo, el definir si algo es nuevo o viejo es altamente subjetivo. Depende de quien lo vea. Tenemos que entender que Innovar es “cambiar las cosas introduciendo novedades”. Es decir, el resultado de la introducción de las novedades es lo que determinará si efectivamente logramos un cambio o no. Y nuevamente, lo relevante es la perspectiva del mercado meta. La subjetividad del evaluador de una determinada innovación es irrelevante.

Esa subjetividad o relatividad aplica cuando escucho a personas decir “esa idea es mala porque no es innovadora”. Bien dirían: “¡Eso ya existe!”. El hecho que ya exista es irrelevante. El cuestionamiento correcto acorde a la Teoría de la Relatividad de la Innovación es, ¿los clientes (desde su perspectiva) nos están diciendo que su problema está ya resuelto? Si el problema (desde la perspectiva del cliente) no está aún solucionado, da igual que algo innovador de alta tecnología ya exista. Lo relevante es que eso innovador de alta tecnología no es conocido por el segmento de mercado.

Es por eso que el mundo del emprendimiento debe de cambiar. Dejemos de evaluar si una idea de negocio es innovadora o no, o si es buena o mala porque no tiene sentido hacerlo. Comencemos a medir y evaluar la capacidad de ejecución real de los emprendedores. Como emprendedor, preocúpate por medir:

  • Cuántos clientes estás contactando semana tras semana
  • Cuántos experimentos estás corriendo semana tras semana
  • Cuántas ventas estás logrando semana tras semana

Cualquiera de esos elementos que menciono como ejemplo son medibles, podemos determinar el desempeño de un equipo emprendedor. Y lo más importante, esas métricas nos traen aprendizajes cualitativos sobre los clientes que se traducen en decisiones accionables.

Así que, a ti emprendedor, la próxima vez que te digan que tu modelo de negocio es una mala idea o te digan que no es innovador, piensa quién te lo está diciendo. Si te lo dice alguien que encaja en el mercado que quieres atacar, aprende y modifica. Si te lo dice alguien fuera de tu mercado meta, no hagas caso y continúa buscando clientes. La Teoría de la Relatividad de la Innovación y el Emprendimiento está aquí para ayudarte en tu camino emprendedor 😉

¿Qué opinas? Me encantará leer tus comentarios.

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Ury Sarabia

Lean Startup & Customer Development Specialist + Co-Founder & CEO at Apremy.com + Startup Essentials / www.UrySarabia.com